Encuentran un tesoro perdido del siglo XVIII durante las obras de la muralla de Cáceres
1 de Septiembre de 2026
Presentación de la corona / Ayto. de Cáceres
El conjunto de las actuaciones para la restauración de la muralla de Cáceres ha permitido recuperar una pieza que llevaba años oculta y cuya existencia apenas se conocía: la corona de la Virgen de la Estrella.
El objeto ha aparecido durante los trabajos correspondientes a la tercera fase de restauración de la muralla, sepultado tras la hornacina bajo una acumulación de arena y suciedad. Se trata de una corona de cobre con nueve estrellas y un sistema de iluminación que permitía que se encendiera durante la noche.
Este hallazgo según el concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Tirso Leal, constituye un “pequeño gran tesoro”. Según las primeras hipótesis, la corona se desprendió en algún momento de la cabeza de la Virgen y quedó sepultada detrás del templete, motivo por el cual podría explicarse su buen estado de conservación.
Por el momento se desconoce con exactitud la fecha de fabricación del objeto, por lo que los especialistas estudiarán sus características para aproximar su datación y reconstruir su historia.
De acuerdo con las informaciones, se barajan principalmente dos posibilidades. El arco de la Virgen de la Estrella está datado en 1726, por lo que una de las hipótesis apunta a que la corona pudiera ser la original y que posteriormente fuese modificada para incorporar el sistema de iluminación.
Otra posibilidad es que existiera una primera corona que fuese sustituida posteriormente por otra debido a cambios de moda o a otras circunstancias. Tampoco se descarta que la pieza sea de una época mucho más reciente. El mecanismo de iluminación aporta una pista, aunque no permite todavía establecer una fecha definitiva.
LOS RESTOS DEL SISTEMA ELÉCTRICO ESTABAN EN LA PROPIA TALLA
Uno de los elementos que ha permitido confirmar la función de la pieza es el cable que llevaba incorporado. Los restauradores lo han localizado junto a la imagen y han podido comprobar que estaba sujeto a la espalda de la Virgen mediante dos puntos de yeso, uno situado a la altura de los riñones y otro en la parte superior de la espalda.
La propia talla conserva, además, varios huecos en la cabeza, indicios que respaldan que en algún momento estuvo colocada sobre ella una corona. A ello se suma la documentación iconográfica existente. Aunque no había constancia reciente de que la Virgen conservara la corona, la imagen aparece representada con ella en diferentes referencias, lo que refuerza la identificación de la pieza recuperada.
UNA ANTIGUA PRÁCTICA, POSIBLE CAUSA DEL DESPRENDIMIENTO
Entre las hipótesis que manejan los especialistas para explicar por qué la corona acabó detrás de la hornacina, figura una antigua costumbre relacionada con este espacio. Se plantea la posibilidad de que durante algún periodo los visitantes arrojaran monedas y otros objetos al interior de la hornacina, lo que podría haber provocado el desprendimiento de la pieza.
Este hallazgo permitirá profundizar en la historia de uno de los elementos más singulares de la muralla cacereña y aportar nuevos datos sobre la evolución del arco y de la imagen de la Virgen de la Estrella.
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